09/07/2008
Corralejas de los patios Andaluces
En las noches de verano andaluzas,
los vecino hacen corralejas en los patios,
gente que se sientan en sus sillas,
tomando el fresco de la noche.
Alguien saca una guitarra,
y acaricia sus cuerdas,
al son de una melodía armoniosa,
otro vecino entona sus cantes.
La noche se hace altiva,
confundiendo las notas,
hipnotizadoras de la guitarra,
con aroma de damas de noche y jazmines.
Los surtidores suenan en calma,
en medio de la noche unos fandangos,
se escuchan atentamente por los vecinos,
el azahar impregna de aroma los patios.
Algunos chascarrillos se escuchan,
por los oídos atentos de la muchachada,
viejas hazañas de los mayores,
recuerdos de otros tiempos.
Todo acompañado a ritmo de guitarra,
aroma, sonidos, poesías y frescura,
en la noche de los patios en verano,
cosas sencillas de esa tierra andaluza.
Me quedo mirando ese retoño,
que en los brazos de su madre,
con la nana de una guitarra,
dulcemente le ha vencido el sueño.
Quiero seguir soñando con esa noche,
con ese cielo estrellado andaluz,
que una vez de niño me cautivó,
con aquel encanto especial que encierra.
Quiero volver a impregnarme,
de ese calorcito tan especial,
escuchar esos cantes sentíos,
con esas melódicas notas de guitarra.
Como serenan mi alma,
y de inspiración me llena,
haciendo caer los versos,
como frágiles hojas caducas.
Siempre que tengo ocasión,
de disfrutar esas mágicas noches,
y gozar del ritmo flamenco,
de sus patios en verano.
Quien no ha vivido esa magia,
no puede saber el embrujo,
que esconde esos momentos,
de cante, poesía y música.
Mientras los surtidores esperan,
placidamente aliviar la sed,
de las curtidas gargantas,
y asi llenarlas de su frescura.
Que bella noche de corralejas,
en los patios andaluces,
con la luna de testigo,
y las estrellas brillando cual perlas.
Asi es la noche…… la noche de corralejas,
en los patios andaluces en verano,
asi son las noches que tengo guardadas,
en lo mas intimo de mi memoria.
23/05/2008
Solsticio de Verano
en la mágica noche de verbena,
la tradición así lo manda,
daremos al verano la bienvenida,
alzando nuestras copas de cava repletas.
Disfrutaremos de la noche mas larga,
hasta el amanecer de tan vello espectáculo,
tumbados sobre la fina arena de la playa,
sin mas ruido que el murmullo de las olas.
Será bello recrearse perdiendo las horas
viendo como el oscuro manto de la noche
se corrompe por la fuerza del sol,
asomado entre las volátiles nubes.
Con anaranjado color nos invitará
a participar de las primeras horas
de un nuevo y caluroso verano,
loca estación, pecado benial,
Chill Out
He aquí mi cuerpo
vacío, abierto e inerte
abierto de par en par
como las puertas de mi corazón.
Que se quedó vacío, extasiado,
pues mi alma se fue, noctámbula,
buscando pasión, razón, sosiego
y nos dejó en soledad.
Solo fue una melodía,
seductora, envenenadora,
dulce, melódica, vacía,
que la instigó a separarse.
En un instante de relax,
la vida y la muerte
bailan una danza macabra,
después, todo es incierto.
El caballo alado se pasea,
por un prado imaginario,
donde todos somos almas perdidas
y el tiempo no existe.
Chill out, suave espacio,
limbo incierto y ecuánime,
instante de un tiempo,
que inventa nuestro subconsciente.
Mistyca
En la noche que negro
su manto lo envuelve todo,
vino la musa y por la ventana
entró en la alcoba del poeta.
Rostro blanco de luna,
cubierta por fino velo de seda,
el poeta se dejó llevar
por ese ángel sin alas.
Desnudose toda ante el poeta,
que cayo en la tentación de tenerla
y aquella noche se fundieron
piel contra piel al desnudo.
Aturdido se despertó,
la musa era inspiración,
que iluminaba los versos
que salían de su pluma.
El poeta y la musa
eran alma y cuerpo
una sola pieza
fundición de buen molde.
Solo el poeta sabe
de aquella mistyca noche
y de esa magia latente
que a los dos, envolvió eternamente.
